Los retos de la reforma política en una democracia inconclusa | Federico Gamarra Chilmaza
3:50:00 p.m.
Introducción
La democracia, como un
conjunto de principios cuya forma no es única, detalla que cada pueblo
construye sus estructuras y valores de acuerdo a las herencias culturales e
históricas, y de acuerdo al comportamiento de sus clases dirigentes y sociales.
La evaluación de una formación social, pasa por medir cuánto se cumple de esos principios.
Una característica de
nuestra democracia ha sido la permanente lucha por el cumplimiento de estos
principios, frente a clases dirigentes que han empleado sus mejores esfuerzos
por burlar la ley; es decir ‘Hecha la ley, hecha la trampa’. Desde las primeras
épocas de las votaciones con la política del
‘pisco y butifarra’ empleadas por los hacendados para hacerse elegir,
hasta los ‘roba pero hace obra’ o la juramentación ‘por dios y por la plata’ de
la actualidad, han terminado por deformar la democracia peruana, convirtiéndose
en una tarea inconclusa. Se debe reconocer también, que contrario al pueblo que lucha por
construir una real democracia, hay sectores del electorado que apoyan estos planteamientos y eligen estas autoridades.
La representación
democrática, la ciudadanía con igualdad de derechos y deberes, la igualdad de
oportunidades, la movilidad social, el pueblo soberano, los partidos políticos
nacionales o regionales, la libertad de prensa y la descentralización, son algunos de los principios que se deberían
evaluar desde una perspectiva histórica, para tener una visión de cuán
democrática es nuestra sociedad.
Nos remitiremos al tema de
la ‘representación’, en la medida de que se está hablando de la Reforma Política,
y con este rótulo nos quieren introducir –ya lo están haciendo- deformaciones al
modelo democrático.
Congreso ¿Representativo?
El actual Congreso es un producto
del autogolpe de Estado fujimorista, el cual utilizó el desprestigio del
Parlamento anterior reforzando sus aspectos negativos con una campaña
periodística que aún ahora se esgrime, la cual aducía una supuesta actitud
obstruccionista a iniciativas del Ejecutivo. Otro argumento fue el exceso de
gasto público para un organismo inútil, que no era positivo para gobernar, que generaba
pérdida de tiempo y financiamiento para su ineficaz existencia. Considerando que
mejor sería que el poder estuviera en pocas manos sin vigilancia, sin control,
y que derivó -ya sabemos- en poder absoluto y corrupción absoluta, evidenciada
de manera audiovisual en los ‘vladi videos’.
En resumen, se tiene un
Congreso con una sola cámara –se eliminó el Senado- compuesto por 130
congresistas, en el cual cada uno representa grandes circunscripciones, en el
que nadie sabe quiénes son sus congresistas, quién o quiénes los representan;
cómo actúan sus representantes, cómo votan y con quién se alían y a qué
intereses sirven.
Un Parlamento proyecta a
ser una institución representativa de diversos sectores sociales y no se tiene representación
de las comunidades nativas de la selva, ni de las comunidades campesinas. Debe
integrar en su seno a todos los partidos
aún minoritarios, que con el argumento de fortalecer a los partidos se
han puesto vallas altas y éstos no tienen representación. Cuando estalla un
nuevo conflicto social en alguna provincia no nos preguntamos ¿Qué partido ha
debido intermediar para evitar la violencia? ¿Qué partido ha debido llevar los
reclamos y demandas de estos sectores al plano nacional?
Protegiendo al tránsfuga
Con el título de castigar a
congresistas tránsfugas se está castigando al disidente, no al tránsfuga, al
que se sale de una agrupación por discrepancias con ella y se le está quitando
derechos constitucionales en un dispositivo debatible. Pero aquel que se cambia
de bancada por interés económico personal, se le protege, porque no se ha
tipificado esta conducta y no se ha previsto sanciones; un principio elemental
en derecho es el de tipificar la características de un delito o conducta delictiva
y establecer sanciones previas para luego aplicarlo cuando ocurra; un argumento
infantil de Miguel Torres –Presidente de la Comisión de Constitución- ha sido ‘No
se ha hecho porque es muy difícil
probarlo’.
Voto preferencial
Ha quedado evidente que el
voto preferencial debilita a los partidos. En algunos casos por el proceder de
sus dirigentes al ofrecer puestos en la lista de candidatos, a invitados a
cambio de apoyo económico ‘para la campaña’.
En otros casos por el proceder del candidato que se siente dueño de los
votos preferenciales que aportó al partido, tratándolo como vientre de
alquiler, llegado al extremo de formar nuevas bancadas en base a los disidentes
de diversos partidos.
La representación con vallas
Con el argumento del
fortalecimiento de la representación partidaria en el Congreso se han delimitado
vallas altas de votación a los partidos políticos, para alcanzar un escaño, con
el propósito de que ‘sean pocos los partidos en el Congreso’; ello no fortalece
los partidos, niega la representación a importantes regiones y está generando graves deformaciones al modelo
democrático:
1. Representación anti
democrática.-
Tenemos
que Fuerza Popular obtuvo el 36%
de votación para el Congreso, que no debería tener más de 47 congresistas,
tiene más del 56% de congresistas, que
significan 73 escaños, es decir mayoría absoluta y se ha encaramado como
gobierno paralelo, que puede aprobar lo que quiera y cuando necesita algunos
votos -por ejemplo para defensor del
pueblo- le sobran aliados que negocian sin fuerzas y en actitud genuflexa. Es decir con la aplicación de la valla en
forma arbitraria y de la cifra
repartidora, este partido se ha “apropiado” de 26 congresistas que no le
pertenecen, que será legal pero que es totalmente
falto de legitimidad y claramente anti democrático.
LA CIUDADANÍA NO HA VOTADO PARA DARLE
MAYORÍA ABSOLUTA A FUERZA POPULAR, SU MAYORÍA ES PRODUCTO DE LA VALLA Y LA
CIFRA REPARTIDORA.
2. Regiones sin
representantes.-
Este mismo criterio está dejando a
regiones sin sus representantes legítimos como por ejemplo Cajamarca, donde
Democracia Directa –Gregorio Santos- obtuvo el 44% de la votación congresal que
debía representar por lo menos 3 congresistas, pero al no superar la valla, se
los “apropia” Fuerza Popular. Así pasa en muchas regiones que le dan a Fuerza Popular 26 congresistas
que no han sido elegidos democráticamente.
Distrito uninominal
Proponiendo una reforma que
realmente busque superar algunos de los problemas señalados, esta debería ser:
I.
La
votación de Congreso debe ser en fecha diferente a la votación Presidencial de
primera y segunda vuelta.
II.
El
establecimiento de Distritos electorales uninominales, es decir, definir un
número de votantes que determinan un congresista y ubicarlos en un territorio
determinado. Por ejemplo si se define como 100 mil los votantes para cada
congresista ubicarlo en el mapa político, es decir señalar a qué distritos
representa ese congresista.
III.
Las
elecciones son por cada distrito electoral y los partidos presentan sus
candidatos para cada distrito electoral y gana el candidato que tiene más
votos.
IV.
Se
deben formar distritos electorales de nuestras representaciones étnicas que
deben estar en el Parlamento, no estar ausentes como ahora.
V.
Así
la campaña de cada candidato es con su programa del partido e iniciativas
propias y existe un electorado que lo elige sabiendo de qué partido y bancada
es, sabe quién es su representante,
puede proponerle iniciativas y lo puede fiscalizar y eventualmente revocar si
no cumpliera con lo ofrecido.
Con esta forma se acaba el
voto preferencial y la figura de los
partidos políticos como vientre de alquiler, conociendo quién nos representa, a
qué bancada pertenece, cómo vota en cada tema y qué intereses representa. Tiene
que tener una relación estrecha e informada con su electorado, y es éste quién
le toma cuentas.
También acabaría con la
deformación de las vallas y la cifra repartidora, que en sus extremos resulta
una realidad anti democrática e ilegítima no deseable. La proporcionalidad
parlamentaria se forma sobre la suma real de los congresistas elegidos por votación directa.
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Federico
Gamarra Chilmaza.
Economista por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y
especialista en fortalecimiento de espacios de diálogo, transformación de
conflictos sociales, formalización, desarrollo, certificación y comercio justo
para minería artesanal en pequeña escala, así como en elaboración, gestión y
evaluación de proyectos sociales y productivos. A lo largo su carrera
profesional ha sido asesor principal de importantes sindicatos y gremios a
nivel nacional. Correo: federicogamarra.511@gmail.com




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